Sin darnos cuenta hemos ido asumiendo del porno proezas imposibles y sueños inalcanzables. Culos abiertos más de 200º, erecciones que duran horas, eyaculaciones torrenciales... La sublimación de todo esto son las escenas de sexo en grupo, donde varios machos se aparean briosamente en perfecta coreografía.
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| Si es que posan como para la portada del disco de la banda... |
Personalmente estas escenas me cargan. Yo, que disfruto con los detalles, me pierdo en una avalancha de información que no disfruto apenas nada.
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| Tres escenas individuales a la vez. ¡Qué desperdicio! |
En estos casos es en los que la realidad supera la ficción. Por más que sea un obsesionado de la parte estética del sexo, en este caso lo que me excita es la situación. El contexto. Y, por supuesto,, la parte sórdida y animal.
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| ¿Qué hace un chubby tremendo refregando el rabo en el culo de un peludo con pinta de cerdo? Y a dos pasos de un cachas con ganas de dar leche... ¿Cómo han llegado aquí todos estos? |
Las orgías son la máxima expresión del sexo por el sexo. Reservadas sólo para cierto tipo de tíos con pocos escrúpulos y una moral relajada. Están en las antípodas de posturas conservadoras de muchos homosexuales como "sexo con amor", "conocerte un poco antes de follar" o "sin foto de cara no contesto". Y eso me encanta. Depravación a tope. Incluso habrá tíos con custombres poco ortodoxas que sean monógamos convencidos y guarros por amor: hombres que gustan de rellenar de semen el recto de su amado para lamer el excedente. O azotarlos hasta dejar marcas en sus nalgas. O que se mean en la cara de su novio. Pero con amor.
En ese sentido, incluso los tríos se me antojan algo diferente del sexo en grupo, ya que muchas veces el juego a tres se genera en un contexto de pareja que busca un juguete que anime sus encuentros sexuales. Yo disfruto siendo cosificado en forma de dildo de carne, pero para ellos no deja de ser una experiencia en pareja.
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| "Mama bien y no mires a quién" |
En mi experiencia en Internet es común ver intentos de montar orgías. La inmensa mayoría de propuestas nacen de calentones. Pocas son realistas, empezando por los requisitos exigidos para entrar a formar parte del afortunado grupo de folladores. A veces da la sensación que más que un plan de sexo se montan castings de pelis de Bel Ami.
Lo que no entienden es que el sexo en grupo, real, no entiende de exigencias. Mientras el grupo de menores de 27 años, más altos de 1'80, más delgados de 75 kilos y rasurados busca pasivos para completar su alineación para la noche, estos amigos se han juntado para ésto:
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| Seguramente nadie le diría al negro que es demasiado negro, ni el que tiene delante objetaría que él es sólo activo. Ni pasaron del último porque no les molan los tíos con gafas. |
Lamentablemente, yo nunca estuve en una reunión así. Las saunas puede ser un lugar propicio para ello. Pero la situación más cercana que he vivido es la de practicar sexo con un hombre mientras los mirones se agolpan en la puerta. Sin decidirse a intervenir. Morboso, sí. Pero insuficiente.
Aspiro algún día en meterme en un grupo de cerdos como éste:
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| No sé si me pone más la orgía en sí, el foot fucking o los rollos de papel dispuestos estratégicamente por la sala |
Aunque no es necesario pervertirse tanto. Con una fiesta así me conformo:
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| Un guapísimo al que le curran los pezones (¡cómo le brilla el cuerpo!), un calvo al que le están comiendo el culo... Esta foto es un "Dónde está Wally" de las perversiones... |
Propuestas... ¡a mi correo electrónico, por favor!