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sábado, 16 de abril de 2011

El espejo del alma

Hay tipos que, puestos en faena, dan absoluto terror. Da igual que sean profesionales...


... o amateurs...


Siempre he sostenido la teoría que la psicología del activo es radicalmente violenta. De ahí que describamos polvos que nos molan como "follar como animales" en vez de "follar como personitas cabales y ordenadas".

"¿No me habías dicho que eras el único negro con el rabo chico?"
El porno suele ser un festival de caras tan exageradas como los mismos polvos que se plantean. Lo malo es que, con el tiempo, tendemos a reproducir estos teatrillos de pasiónes aunque sea inconscientemente. Yo mismo me he encontrado gruñendo como un cerdito mientras un tío me comía la polla y, de repente, me he dado cuenta que ni siquiera había como para echar un suspiro de vez en cuando.

Por eso me gusta especialmente encontrar atisbos de verdad en las imágenes sobrepreparadas con las que nos bombardeamos a diario.

Me encanta este activo y su cara de concentración y placer contenido. Lo de ser activo requiere precisamente esto: coordinación para no parecer un perro desmañado, control para no correrte a las dos embestidas y, por supuesto, un margen para el disfrute personal.


Lo mejor de la foto: que es reversible:


Me vuelve loco esa tensión en la frente del pasivo. Claro que con ese pecho ligeramente peludo y esas entradas en las sienes podría estar soplando un matasuegras, que me gustaría igual.

Nunca he entendido esta pretensión del hombre por tener clítoris en el recto. Admiro a estos ejemplares de macho con un culo hipersensible que se derraman al mínimo contacto. Debe ser una auténtica tortura contener el orgasmo cada vez que van a cagar y el zurullo refriega todas esas terminaciones nerviosas tan sensibles.

¿Que da gustito que te follen? Hombre, pues claro. Yo soy el primero en manifestar que tengo un interruptor en el ano. Pero, de verdad, no hace falta tanto aspaviento.

Que te den por culo debería ser algo más así:


Me refiero al pasivo que tiene un momento de complicidad para mirar atrás y sonreir al tipo que lo está enculando. Y ya de paso dilatarse entero por la visión de ese cuerpo sudoroso y esa tensión de macho cabrón petaculos. Por que sí, esa cara congestionada y esa manera de entreabrir la boca también son muy como debería ser.

De todos modos, hay que saber encontrar el equilibrio. Ya digo que follarte a alguien requiere de mucha ciencia y trabajo. Hay que ser considerado y agradecido. Igual de malo que ignorar al otro es sobreactuar. Debería haber un momento para las sonrisitas picaronas y otro momento para las lágrimas y el sudor. Insisto en que en la mente del activo él te está petando el culo, reventando el ojal. No haciéndote un masajito.


Me encanta esta foto: un activo que posee literalmente las caderas de un chaval y que está a lo que tiene que estar. Controla con las manos y se fija en lo que hace con la polla en ese culo hermoso. La concentración le sale a chorro por los poros de las sienes. El resultado: perfecto. El pasivo lo está gozando de un modo tan intenso que hasta su polla se ha olvidado de replegarse en el típico cacahuete al que quedan relegados los penes durante la penetración. Pero lo mejor, el detalle que vale MILLONES, es ese abrazo, esa mano sobre el hombre del segundo papi y esa cabeza recostada contra su hombro. ¡Cuánto amor en una foto tan cerda!

viernes, 4 de marzo de 2011

Cara de guiri


Hacía tiempo que no repasaba lo mucho que me ponen los tipos con aspecto de ponerse tibios a pintas.



O de ir de vacaciones a Majorca e ir en pelotas todo el día por el simple hecho de poder. De no pillar una neumonía por culpa de un clima borde.

Aunque el señor de arriba en concreto tiene un pechito que hace que puede tener cara de lo que quiera, que en el fondo me da igual.


Este último tiene más bien cara de tonto. Pero será la foto. Está fofete de un modo que no tiene gracia y tiene micropene. Realmente, si no es por la cara de guiri seguramente ni le haría caso. De todos modos, estoy seguro que mi hermano Conrado me ayuda al verlo con las chanclas puestas...

jueves, 28 de octubre de 2010

Combo feet

Ahora que ya he introducido lo sugerente de un pie desnudo en mi mente enferma es momento de que entenendáis la potencia de estas imágenes:

HIJO DE LA GRAN PUTA PERFECTO DE LA CABEZA A LOS PIES
+ cadenita al cuello + eso que hace con el pulgar del pie derecho

PATAS ARRIBA + rimming

PIES + semen
¡Éstos SÍ que los lamería a gusto!

domingo, 24 de octubre de 2010

Pies

La imagen recurrente de mis primeros encuentros sexuales es la siguiente:

Mis pies enmarcando la figura de mi amante. Manejados su antojo, para disponer mejor de mí.

Ya comenté que ésta es la postura que más me gustaba en mis inicios. Totalmente a merced del otro, abriendo mi culo de par en par. Pero también, a pesar de lo íntimo del acto sexual, marcando una distancia. Yo aquí (abajo) y tú ahí (arriba). Sin posibilidad de besos, caricias o un acercamiento más íntimo. Y en el caso en que de repente me diera por buscar algo más, serían mis pies los únicos con capacidad de llamar la atención de mi macho. Apoyándolos en su pecho o sus hombros. Dejando que se los lleve a la boca.

Los pies como timón de un macho gobernante
Sin darme especial cuenta le fui concediendo a la desnudez de los pies un valor erótico. Me excita poner las cosas en un contexto nuevo. Y el hecho de quitarme los calcetines ante otro hombre era la antesala de una de estas situaciones: mis pies desnudos plantados en el suelo del bosque con Goyo, mis pies desnudos puestos en el sofá de un desconocido, mis pies desnudos paseando por la sauna, mis pies desnudos tanteando el plato de ducha de un apartamento por horas, después de follar.

Es todo una cuestión de contexto: un pie desnudo en sí no me excita. No soy fetichista de los pies ni me motiva el simple hecho de lamerlos o que me los laman. Ni los calcetines ni los zapatos de ningún tipo. Pero aportan un nivel de intimidad al sexo brutal.

Dentro de este contexto de intimidad, me encanta sobre todo la sensación de abandono de un pie desnudo. No sólo en situaciones de relax, sino incluso durante el polvo. La mayoría de veces, todo el cuerpo trabaja durante una sesión de sexo: se busca la postura más excitante o cómoda, se toca, se lame, se abraza... y los pies quedan dispuestos como caen. Colgando en el aire o sobre un punto de apoyo. No hay nada en ellos que evidencie la tensión del momento. Volvemos a la eterna fuente de mis morbos: el contraste.
Hermosísimo galimatías de pies: tierno abrazo de los pies derechos, violenta pugna de los pies izquierdos

Así que os podéis imaginar el estado de excitación que me producen estampas como la siguiente:

sábado, 11 de septiembre de 2010

Marco de Brute

No es que lo diga sólo yo. Es que ésta es la página web de este tío:
¿Qué veis? Pechazo. PEZONAZO.

Pues eso: el pecho de este hombre es simplemente PERFECTO. Analicémoslo a color:
Me vuelven loco estos pechos que son como dos grandes placas definidas. Planos, redondeados, con la hendidura en medio.

Me fascinan aún más cuando tiene el vello repartido de esta manera: las hebras de la parte inferior, la curvatura en la parte superior (que define aún más el límite del pectoral). Incluso me parece maravilloso el modo en que el vello de este hombre desborda y cae por entre sus pectorales para lanzarse hacia el ombligo.

El remate ya son esos enormes pezonazos. Hay veces en que si el macho de turno presenta un pectoral así me da la sensación de que podría pasarme horas admirándolo sin hacer nada más. Pero alguien con ese par de pezones me está provocando. Demanda una reacción por mi parte. Son como dos enganches que tiran de mi irresistiblemente.

Por si no lo conocéis, os presento a Marco de Brute. Un inglés de estos que se dedica a desnudarse allí donde va. Según su web, ha participado en 3 películas porno. Aunque su fama y su distribución por blogs de salidos como yo se debe principalmente a ser modelo de Butch Dixon. ¡Por muchos años!

Ahora que le véis la cara claramente entenderéis de dónde viene el "de Brute" de su nombre artístico. Es la ley del gym: hasta el tío más feo puede acabar siendo ídolo de masas.
La foto completa de la ampliación que hice antes. Para que podáis deleitaros además con sus antebrazos, sus manos venosas y esos músculos y pelos que parecen converger obsesivamente en un slip que de repente parece demasiado pequeño.
Aquí vemos cómo tener un pezón desarrollado requiere del mismo entrenamiento que tener un pectoral definidísimo. Por la cara que pone parece que estos ejercicios son más agradecidos...
En cambio podemos ver que a Marco no le cunde lo mismo ejercitar los glúteos. Tiene un culo chuchurrío, sin gracia. Realmente no hace ninguna falta que nos lo enseñe.
¡100% DE BRUTE!

martes, 31 de agosto de 2010

Remolino rojo

Si yo fuera un experto en Photoshop y pudiera cambiar el color del vello de este hombre como por arte de magia, creo que me pondría igual. Moreno, castaño, rubio... da igual. 

Los dibujos que conforma el pelo en el pecho de un hombre me resultan fascinantes. No me he parado a describirlo minuciosamente aún en este blog. Creo que mi nivel de filias sexuales es demasiado abultado para volcarlo todo de golpe.

De éste me encanta la espesura entre los dos pectorales y el modo en que los pezones quedan enmarcados. También la llamarada que trepa por la parte superior del pecho.

Pero luego, además, por supuesto: pelirrojo.
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