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sábado, 14 de abril de 2012

Chorreos

En esto de los blogs subidos de tono hay una tendencia a exaltarse y dejar caer lo primero que uno (no) piensa. Cuántas veces no habremos visto en los comentarios expresiones de "Quiero que este hombre blablabla" o "Yo a este tío le haría blablabla". 

Siempre me han hecho gracia porque suelen condensar de un modo muy transparente y honesto lo que yo intento adornar con palabrería superflua. Así que he decidido dar rienda suelta a mis bajos instintos de vez en cuando y dejarme de redacciones. Soltarlo a chorro. 

Cuando me topo con uno de mis fetiches en grado superlativo es imposible desligarlo de la práctica concreta a la que van directamente conectados. Lo contrario sería raro. Como decir que te encantan las pollas largas y gordas pero luego correrte sin bajarle los pantalones.

Por eso, además, esto sirve de juego con mis sufridos lectores. A ver si con el chorreo que suelto sobre el maromo en cuestión llegáis a ver de dónde viene mi exaltación. Cuál es el elemento que desencadena mis deseos más puros.


"¡Pégame! ¡Zúrrame!  ¡Castígame! Sacude mi cuerpo hasta las entrañas. Destroza mi esfínter con tus manazas. Dame la vuelta como un calcetín. Prométeme que cuando me hayas dejado exhausto y acabado me dejarás sollozar contra tu pecho."






"Cómeme el culo como un animal. Espero que no te asusten mis gemidos. Sé que no son muy masculinos, pero no me imagino cómo puedo aguantar el tipo con un huracán de pelo duro arrasando entre mis nalgas. Ya verás que es una zona sensible. Pero cuando veas que se pone roja de un modo alarmante... aprieta más fuerte".





"Voy a tragarme tu polla hasta los cojones, No digas nada. En ningún momento".



domingo, 29 de enero de 2012

Vacaciones en la era global

Vacaciones nudistas. Ese gran momento de absoluta libertad que quieres compartir con tus amigos en formato digital.

"¡Mirad, tíos! En pelota picada... ¡y en un pedazo de yate!"

Una vez has subido tus fotos al reino del internet, pierdes completamente tu control sobre ellas. Lo mismo que Lucía Etxebarría sobre sus preciadas novelas. Y tus estampas de machorrez sobrada acaban ilustrando diferentes blogs de tipos salidos que se relamen con masculinidades como la tuya.


Hasta que uno de ellos, un chavalín que se pirra por los maduros calvos y peludos, y acaba dándose cuenta de que se ha pajeado varias veces frente al mismo tipo "no profesional". La misma perfección en la forma del cráneo, el mismo cuerpo modelado en el gimnasio pero sin obsesionarse, las deliciosas canas en el pecho y, por si queda alguna duda en las fotos pilladas más de lejos, el mismo tatuaje de marinero borracho y las mismas gafasde folclórica en la estación del AVE.

Buscando en su carpeta de porno robado, el chaval en cuestión te acaba reconociendo no sólo ya por el contexto vacacional. Aunque parezcas otro, mayor y con otras gafas, al final te delata el divino escoramiento de tu "treasure trail" justo debajo del pecho.


 

Así que aquí estás. En el blog de este chico salidorro, reunido y condensado para mayor difusión de tu leyenda.
 


sábado, 9 de abril de 2011

Pellejudos

Las pollas con pellejo son maravillosas.


No hay mejor jueguete que una polla con pellejo. Cuando hay que relacionarse íntimamente con un miembro viril el prepucio es el 70% de la excitación: para arriba, para abajo, por dentro y por fuera.

Pero además de ofrecer variadísimas posibilidades de interacción, un glande envuelto amorosamente por una mantita de piel me provoca escalofríos.


Esta foto era dificilmente mejorable con tantas excelencias que tiene el chico: un cuerpo maravillosamente modelado, enfatizado por una luz amable, y una exaltación pilosa en cada detalle, incluido el vientre. Pero ADEMÁS de todo eso, la perfecta circunferencia de la boca de su prepucio es poderosamente hipnótica.


Incluso en situaciones de relax absoluto, el pellejo sigue atrapándome. Una polla mustia es una promesa de algo realmente bueno. Hay quien abomina de los prepucios precisamente a causa de esta sensación de piel muerta y sin vida, todo colgajo. Pero para eso estamos nosotros, ¿no? Para levantarlo y llenarlo de vida.


lunes, 4 de abril de 2011

Dos de seis

El rugby es, posiblemente, el deporte con el que más se estimulan los amantes de los tíos recios. Bueno, con el permiso de la lucha en aceite, que el Kirkpinar turco ha dado materia para muchos pajotes.

A mí jamás se me había pasado por la cabeza documentarme sobre rugby. Hoy en día hay toneladas de carne disponible sin necesidad de hacer investigaciones. Pero claro, de repente, en un blog vecino, te encuentras con este pedazo de tiparraco:

John Hayes, rugby player
La verdad es que a lo que se dedique semejante morlaco es irrelevante. Yo sólo quiero derrarmar todos mis fluidos sobre ese cráneo brillante. Colocar mis pies en esos increíbles hombros para afianzarme durante sus embestidas. Claro que ahora caigo, joder. Precisamente el cuerpo de este bruto se ha construido para ser un ariete. ¡Ahora entiendo qué le ven al rugby!

Irremediablemente indago sobre este nuevo motivo de desvelo. Es curioso que no sepa el nombre de un porcentaje elevado de tíos que me han follado, pero en cambio me interese por los detalles de pajeos cibernéticos. El caso es John es irlandés, con lo que el factor guiri añade carga erótica al asunto. Pero además parece tener sangre de orco de Moria:


Todo me lleva al tío Hairy. La primera foto, con ese WET descomunal que seguro que le provocado un trallazo súbito. Las orejas "desabrochadas", de las cuales una se ha llevado un buen muerdo en la segunda foto. ¿Habrá sido el tito H. el causante de esa lesión?

De todos los viciosos que conozco por aquí, él es el que más puesto esté en esto de correr con un melón agarrado. Ahora no recuerdo de cuál de las seis naciones es, pero de por ahí era. Seguro que, si se lo pido, me invita a ver un partido juntos. Como es tan amable, querrá explicarme las reglas. Aunque si hay Guinness de por medio y johnhayeses por todos lados no creo que escuche demasiado. Probablemente salga más a cuenta ponernos en plan ese plan "me gusta el futbol" que tanto morbo me da con los papis castizos: comerles la polla durante 90 minutos, desnudito desde el suelo. En ese caso, nota mental, no deberé beber demasiado, porque a lo que yo me meta en el estómago deberemos sumar las pintas que suelte el tito por su rabo. Y si su equipo preferido pierde, mejor: le diré que descargue su rabia azotando mis nalgazas peludas.

¿Veis como el rugby me hace desvariar?

Pero no soy el único. Lo siguiente es una búsqueda genuina y sin retocar sobre otro jugador de tan entretenido deporte, Ben Cohen:


Creo que no necesito explicar por qué sólo dos de entre todas las imágenes que aparecen como destacadas están vinculadas con lo estrictamente deportivo. Os pondré una en grande porque a estas alturas tendréis la mano del ratón ocupada y hacer click en la foto de arriba es un esfuerzo:


Así que tenemos a un irlandés y un inglés. Escalofríos me da pensar lo que me deparan las cuatro naciones restantes. ¡Y vértigo es lo que siento cuando me anime a cruzar hasta Oceanía!


¿Lo de "kiwis" es por sus cojones?


martes, 22 de marzo de 2011

Disfrutables a cualquier edad

Pues sí. En conclusión:

El yogurcito prieto de hoy


es el madurazo compacto de mañana


¡Habrá que mimar a los jóvenes, digo yo!

lunes, 21 de marzo de 2011

O no... Espera... ¿no me gustan los jóvenes?

Porque si no me gustan... ¿por qué tengo unas ganas irrefrenables de sentarme encima de este chaval y, deslizando su polla dentro de mi culo, cabalgarlo frenéticamente mientras lanzo alaridos inconexos?


Decididamente, el vello. Hairy4ever. Es maravilloso cómo el vello le genera patrones de absoluta lujuria en vientre, pecho y axilas. Nunca subestimes el poder de un sobaco.

Aun así... esa cara y esa sonrisa de beef cake americano... ¿no deberían echarme de espaldas? Pues sí, aunque al mismo tiempo ese peinado de rizos antiguos, rematado en un caracolillo, me parece de un trasnochado muy sexy.

Y no me quiero olvidar de ese MUSLAZO. Y los bíceps.

Pero claro, los músculos no lo son todo. A mi, de hecho, me han gustado siempre osos. Osazos. Pero entonces... ¿por qué esta necesidad apremiante de quedarme totalmente seco con este chico? De desgastar mi lengua contra su cuerpo y en reducir mi próstata a una chufa después de incontables descargas...


Podría tener mi edad, creo. Seguro que el vello influye, porque además la barba siempre hace un poco mayor a la gente. Pero asi viendo la foto llego a la conclusión que un pie ofrecido de modo tan indolente es una puta trampa mortal.

Lo jodido es que también me he hecho varias pajas con este tío:


Visto por la calle no le haría ni caso. En cualquier blog no detendría la rueda de mi ratón para mirarlo dos veces. Diré más: lo que frenó el scroll fue el horrible sofá. Pero por eso mismo me atrapó una pierna rosada, de pelusa pelirroja. Oh, cielos. También un pie, que queda en una posición extremedamente atractiva ante mis ojos.

De ahí pasas a admirar una composición barroca llena de diagonales, en las que el cuerpo del mozo se muestra como algo compacto de los hombros a la rodilla pero, al mismo tiempo, lleno de fuerza. Mi esfínter se hace aguas, pero mi necesidad de pasivo desborda ante la visión de ese enorme glande. La piel seca de ese capullo haría un gran papel frotando las paredes húmedas de mi recto.

Entonces... ¿me gustan jóvenes? ¿O soy un salido que ya no atina?

miércoles, 2 de marzo de 2011

Comentarios antológicos: Hairy4ever acerca de las mamadas

He mencionado más de una vez lo muchísimo que aprecio los comentarios en este blog. Pues Hairy4ever me he regalado uno de los más devastadores comentarios que he tenido ocasión de recibir. Por pudor, el hombre quiso remitirlo en privado. Pero creo que merece estar expuesto al público para seguir con el debate.

¡Disfrutadlo!

Hairy4cock!

Después del esperado –pero no por ello menos bienvenido- calentón que me provoca siempre la conjunción de tus textos e imágenes, mi primitiva –por calenturienta- reacción ha sido la de estar totalmente de acuerdo contigo. Pero, a medida que la erección iba en descenso, mi mente dejaba, a su vez, de estar obnubilada. Salía el animal y volvía la pseudo-persona. Y hete aquí que, despejándose el cerebro y recobrando el raciocinio, empiezan las disensiones. Sí, en plural pero, siempre, en positivo.

La primera –que, si no te importa, abordaré al final- no hace falta estirar el hilo como si el asunto fuese un chicle barato que no diese más de sí: el tema es tan largo como un cable coaxial de fibra óptica que una Tokio con Los Ángeles.

La segunda, que ataco primero, es la inversión de roles. A priori, puede parece que el felado, por excepción, adopta el papel de pasivo. Pero, pensando en las experiencias vividas, nada más lejos, según y cómo se mire. La primera imagen que nos viene a la mente es la de un tio, empalmado, patiabierto, inmóvil, estatuario, pétreo, ausente y dejándose chupar como si entre las piernas llevase una paleta de caramelo de mármol y el rostro granítico, cual si jugase la final Mundial del Texas Holdem en las Vegas. Eso en el porno, puede, vale, de acuerdo. En la vida real, ni hablar.

Cierto que cada vez más felados adoptan tal postura –estúpidamente mimética de lo mucho visto en los Pornotubes de turno- pero un buen felado puede y debe ser activo. Verbigracia: las buenas parejas de baile pueden no tener vínculo personal alguno; pero, en cambio, a la hora de danzar, se complementan de tal manera que provocan el pasmo admirativo de todos los presentes, arrancando ovaciones en cada devaneo. Porque saben, por instinto, lo que cada uno debe hacer para alcanzar la perfección. En las felaciones, lo mismo: un buen tándem felador/felado debe llegar hasta tal punto de compenetración que, verles, sea pura sinfonía. Es decir, a la hora de felar, su sincronización, su ritmo, su tempus les hace ser uno solo. Polla y boca. Cuerpo y mente. Carne y uña. Si no, son dos tipos que van, cada uno, pegando tiros por su cuenta. Eso lo hemos hecho todos, más o menos, en cualquier arrebato de calentón que nos ha llevado derechitos a toda prisa a un cine, una sauna, un parque o cualquier otra zona de “Fast Sex” a exorcizar el demonio espérmatico que todo salido lleva en sus cojones. Pero eso es como los burgers: felatio/basura.

Si buscamos la tan en boga “excelencia” a nivel felatricio, el felado debe contribuir. ¿Cómo? De mil maneras. Tu ya apuntas unas cuantas: esas manos que tocan al felador deben transmitirle, en silencio, sólo con el tacto, el grado de intensidad, satisfacción, en definitiva, el placer que el felado está sintiendo. Como un sismógrafo: segundo a segundo. Si la felación se produce con el felado de pie y el felador hincado de bruces, las manos del primero son fun-da-men-ta-les. El felador sólo recibirá de éste el contacto de la polla en su boca y de sus manos. Nada más y nada menos. Así que el felado debe aplicarse a transmitirle, con las yemas de los dedos, con las palmas de las manos, ese mensaje-porno-morse que al felador le indique el estado de situación.

Y el felador lo necesita ¿porqué y para qué? Pues, entre muchas otras cosas –seguimos fuera del Fast Sex- para evitar la cosificación. Porque si no, el felador se puede identificar perfectamente con el agujero de una papelera, del que solo se espera que sea del diámetro suficiente para que se trague la basura que le encestemos, cual Paul Gasol de las eyaculadas.

Si la felatio se desarrolla con el felado tumbado o sentado, ahí intervienen más gestos, más tactos. Otro ejemplo: que el felador, en plena faena, note cómo los muslos del felado se van cerrando a su alrededor, atrapando sus mejillas –si el felador es del tipo “orejas desabrochadas” con más motivo aún- y que ese aprisionamiento se haga también con su ritmo, su tempus, porque el felador sentirá ese calor de los muslos, el tacto del vello; notará como las carnes del felado, con el interior de sus muslosrodeándole, le amortiguará e incluso privará del sentido del oído, con lo que el felador podrá llegar a oírse el zumbido de su propio riego sanguíneo palpitando a toda velocidad. Se sentirá, “abrazado” muslonamente por el felado, envuelto en los efluvios de sus sudores y si éste es suficientemente hábil, conjugará dicho cepo con, pongamos, un recorrido con los dedos por la base de la nuca del felador, allí dónde convergen los nervios espinales antes de entrar en el cerebro, vía bulbo raquídeo. Ésa zona –tan poco trabajada- es uno de los centros nerviosos más importantes de cualquier animal. Tanto que, en tauromaquia, es donde se da la “puntilla de gracia”; que, aquí, sería el remate sexual. Si el felado lo hace bien, verá toda la espalda del mamador erizarse por el inmenso placer con el que están siendo correspondidas sus dotes de tragasables.

Y si lo hace aún mejor, aprovechará que tiene al felador en cuclillas para, con la yema del dedo gordo del pie, acariciarle el esfinter, para que el felador sepa que, si gusta, puede darse gusto –valga el requiebro- sentándose poco a poco sobre ese dedo hasta que su ano lo atrape y engulla.

Bueno, quedando como quedan variantes como el 2X1 en doble vertiene “donde come uno, comen dos” o “a mi me daban dos a comer” –cada uno de ellos, todo un tema en si mismo- podría extenderme “ad infinitum” –que verborragia no me falta- pero sirva este par de apuntes para finalizar con la primera disensión: el tema es tan largo, vasto e interesante que si bien no podemos descuidar “cómo comemos”, queda –¡y mucho!- por hablar de “qué nos comemos”. Cierto que en el primer post sobre el tema se habló de tamaños y formas, pero quedan razas, colores y texturas higienes… y sus carencias; mitos, fantasías y realidades indisolublemente asociadas a las distintas peculiaridades de la raza humana. Como también quedan los topicazos, vía “descubrimientos”: bajarle la cremallera a un albañil nos presupone unos gayumbos sudorosos y una polla con requesón caducado; mientras que si lo hacemos con un banquero, los interiores serán inmaculados y el capullo lavado con Norit. Pues la realidad desmonta una y mil veces la hipótesis. Hay obreros cuyo interior es más pulcro que una patena y financieros trajeadísimos que llevan sus honduras a tal extremo de suciedad que son todo un catálogo de escatología andante.

Y no hablo por hablar: tiempo ha, en la red había un blog de un banquero francés que exhibía con todo lo lujo de detalles los slips eyaculados, día tras día, trallazo sobre trallazo, que se ponía para ir a trabajar. Se retaba a sí mismo a ver cuántos lechazos y días seguidos era capaz de llevar encima sin levantar sospechas olfativas entre sus compañeros de trabajo. Llegó a publicar hasta fotos de su despacho en plena Défense –el Manhattan de París- exhibiendo sus acartonados calzoncillos bajo su impoluto Armani. Ah, y su audiencia de seguidores era monumental.


martes, 28 de diciembre de 2010

Viejos conocidos

Dios
Aparición estelar: Japoneses, ¿realidad o ficción?

Ya ni siquiera sé si es japonés, colombiano o de otro mundo. Sólo sé que soy todo suyo.


Premio de consolación
Aparición estelar: Premio de consolación
Ahora alguien tiene que consolarme a mí por haberle hecho un feo a semejante pedazo de macho.

domingo, 31 de octubre de 2010

Más uso y más abuso

Ya sabéis que me mola el sexo físico. Contundente. Con las cosas claras: yo mando, tú tragas.

Por eso me gustan tanto imágenes como estas...

Agarrar del pelo es un clásico que siempre funciona. Aunque el follado tenga el pelo cortado al 3. Todo es cuestión de actitud, no de realidad. De todos modos, lo que siempre es un éxito rotundo es ser un oso activo. MATARÍA por encontrar un oso activo. Especie en extinción, os lo digo yo. El de la fotografía vive, realmente, en un coto protegido.


El activo de la izquierda de la imagen es uno de los tipos con más pinta de cerdo que he visto jamás. Pero hoy tiene un solvente robaplanos: el pasivo de la derecha y su indescriptible cara. A un paso de la comicidad ridícula. Pero se salva por la hermosa simbiosis con su activo. Ese resoplido entre pelos convence. ¿No os parece?


Habrá quien vea un pollón descomunal. Pero el verdadero poder de este activo radica en esa manaza que estruja esa nalga como si fuera la lista de la compra antes de tirarla a la basura. ¿Lo mejor? Que polla y manos pertenecen al mismo tipo. ¿Resultado? Un pasivo feliz, incapaz de sentarse en una semana. Pero con una sonrisa imborrable.

jueves, 28 de octubre de 2010

Combo feet

Ahora que ya he introducido lo sugerente de un pie desnudo en mi mente enferma es momento de que entenendáis la potencia de estas imágenes:

HIJO DE LA GRAN PUTA PERFECTO DE LA CABEZA A LOS PIES
+ cadenita al cuello + eso que hace con el pulgar del pie derecho

PATAS ARRIBA + rimming

PIES + semen
¡Éstos SÍ que los lamería a gusto!

lunes, 25 de octubre de 2010

¡Misterio resuelto!

Con todos ustedes...


JOHNNY GUNN

Este guarraco maravilloso tiene nombre y apellidos. Por lo menos artísticos. El chico ha trabajado sobre todo para Hot House. Representa el lado más cerdaco y sucio de esta productora caracterizada por la pulcritud de sus modelos y escenas. Y es que con esa cara no se puede ir de otra cosa que no sea un marrano integral.

Localicé a Johnny gracias a Bear Na Web.


Cierta orejilla y nariz me llamó la atención, pero no acababa de creerme que fuera él. El cantoso tatuaje no ofrecía lugar para más dudas. Pero, o mucho ha cambiado mi Johnny entre las fotos que me cautivaron y esta sesión, o me lo han cambiado:

Antes... ¡Ay, antes!

¿Ahora?
Pero la abrumadora mayoría de fotografías de la sesión indicaba que, efectivamente, había dado con mi objeto de deseo. Algo cambiado. Pero era él.


Realicemos uno de mis célebres zooms:

ENCONTRADO
De activo y de pasivo
Durante los siguientes días pondré enlaces a galerías y videos que los chicos de Hot House tienen a bien de ofrecer a nuestros ojos. Hoy no quiero apabullar. Sólo deciros que el chico está sano y bien. Y en casa.

sábado, 16 de octubre de 2010

Viejos conocidos

El ciberespacio también tiene gravedad cero: si dejas tus fotos sueltas por ahí se esparcen hacia el infinito. Aún más: se reproducen a sí mismas y se generan copias que se propagan víricamente por la red.

Así, es habitual reencontrarse a menudo con los hombres que me han ayudado a ir construyendo este blog y a explicar las cosas que quiero contar. En agredecimiento a estos hombres anónimos o héroes famosos, seguiré contribuyendo a al engrandecimiento de su mito:


El contable que fascinó a Conrado
Aparición estelar: Huelga general

Me ha sorprendido lo diferente que se ve su cara cuando levanta la cabeza. Muchísimo más guapo, dónde va a parar.



Marco de Brute
Aparición estelar: Marco de Brute


Nótese que el fotocall con los dos ridículos que tiene al lado es en el Hotel Axel de Barcelona. Tan cerca... tan lejos...

jueves, 7 de octubre de 2010

Marco Conte

A propósito de mi contribució a la huelga general un amable lector y comentarista se declaró admirador de uno de los modelos que escogí. Elegí la foto por el atuendo del modelo, pero sí que es cierto que es un tipo muy guapo y con un hermoso cuerpo velludo. Pero no tenía ni idea de quién era

Investigando un poco más, dí con él: se trata de Marco Conte, modelo del estudio COLT.
G U A P O
Disponía de un arsenal de fotografías del muchacho, pero en mi investigación me he dado cuenta de que de hecho salieron de dos galerías de fotos de gran calidad. Así que ahorraré espacio de servidor para pasaros los enlaces al paraíso. Que cada uno descargue su porción de tiazo:


Galería con Marco solo, expresando su amor por la construcción

Galería con Marco sodomizando a un amigo
Espero que disfrutéis todos de un hombre guapísimo, lleno de ángulos súper morbosos: los del hoyuelo de su mentón, los de sus labios morbosos, la hendidura de su pecho peludo... De hecho, el chico tiene uno de esos pectorales hermosos donde el vello parece dispuesto por un jardinero caprichoso. Y qué decir de esos pezones y ese tono de piel...


Y las manos. Las manos...
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