domingo, 29 de enero de 2012

Vacaciones en la era global

Vacaciones nudistas. Ese gran momento de absoluta libertad que quieres compartir con tus amigos en formato digital.

"¡Mirad, tíos! En pelota picada... ¡y en un pedazo de yate!"

Una vez has subido tus fotos al reino del internet, pierdes completamente tu control sobre ellas. Lo mismo que Lucía Etxebarría sobre sus preciadas novelas. Y tus estampas de machorrez sobrada acaban ilustrando diferentes blogs de tipos salidos que se relamen con masculinidades como la tuya.


Hasta que uno de ellos, un chavalín que se pirra por los maduros calvos y peludos, y acaba dándose cuenta de que se ha pajeado varias veces frente al mismo tipo "no profesional". La misma perfección en la forma del cráneo, el mismo cuerpo modelado en el gimnasio pero sin obsesionarse, las deliciosas canas en el pecho y, por si queda alguna duda en las fotos pilladas más de lejos, el mismo tatuaje de marinero borracho y las mismas gafasde folclórica en la estación del AVE.

Buscando en su carpeta de porno robado, el chaval en cuestión te acaba reconociendo no sólo ya por el contexto vacacional. Aunque parezcas otro, mayor y con otras gafas, al final te delata el divino escoramiento de tu "treasure trail" justo debajo del pecho.


 

Así que aquí estás. En el blog de este chico salidorro, reunido y condensado para mayor difusión de tu leyenda.
 


domingo, 15 de enero de 2012

El precio de la fama

Hace un rato estaba yo haciéndome mi pajote dominical ante el blog de un japonés de gustos afines cuando, de repente, surgió ante mi una foto de un oso español. Pero no uno de estos modelos conocidos y adorados por todos, sino un simple caballero que tuvo a bien de abrirse un perfil en la red para, digamos, ampliar su círculo de amistades.



Mira que llevo años en la red y nunca me dejarán de sorprender estas cosas. Yo mismo tengo un blog que propaga sin consentimiento instantáneas íntimas. A veces incluso he hecho entradas con fotografías que los lectores me han autorizado a publicar. (una oda sobre los cojones y a un señor de más de 70 años que me pone muy cerdo). Y en la conversación mantenida para llegar a este acuerdo, por supuesto, la base ha sido que el interpelado me fascinaba de un modo malsano.

Hoy se me ha quedado la paja a medias. Polla en mano se me ha despertado la empatía y me ha dado por pensar qué es lo que deben pensar aquellos a los que he abordado para pedirles fotos y componer relatos eróticos en su honor. Qué es lo que pensaría el osazo de arriba si, navegando por la red, viera su foto colocada entre mayúsculas imágenes de erotismo bear.

He recordado mi experiencia con este en concreto. Muy educado y paciente, respondió mis mensajes de exaltación patética en una web de contactos aun sin ser yo su tipo. Todo un detalle que ni yo mismo tengo en cuenta siempre. Pero se notaba que estaba distante, mecánico, repitiendo una conversación mil veces mantenida. Porque en casos como el suyo SABES que lo tienen que estar inundando a mensajes. Apuntarte en una página de contactos de osos y no gustarte este hombre es bastante improbable.

¿Cómo te debe acabar cambiando eso? Una cosa es ser un hombre atractivo para cierto sector de población. Pero, con Internet, la pura estadística hace que ese sector sea suficiente como tenerte ocupado todo el día. Es como meterte en un Operación Triunfo del sexo. Pero un OT de los primeros, claro. Como dirían en estos casos: "hay que tener los pies en el suelo para que no se te suba a la cabeza".


Sin ir más lejos,es decir, en este mismo blog del japonés que digo, hay tipos con los que he intercambiado mensajes en diferentes ocasiones y han acabado pidiéndome dinero. No sé si fue antes el éxito o el chaperismo. Pero ahí está. 



Claro que, en estos casos, uno siempre tiene la duda de hasta qué punto uno estará hablando con un Bear Malkovich...

De todos modos, me pregunto si al final no será mejor eso que dicen de que "la suerte de la fea, la guapa la desea". Estar tan tremendo en el mundo machogay es el equivalente a ser una rubia exuberante de tetas generosas y caderas de vértigo. De esas que al final se lamentan porque nadie las valora por su interior. Claro que, siguiendo esa misma suerte, por cada 200 moscardones que te acosen puedes encontrar 5 tíos fantásticos.Y ricos.

En fin, el día que vea fotos mías en un blog coreano y me haya beneficiado a la mitad del bearwww, ya os diré lo que se siente. Por el momento, ni una triste orgía a la salud de este blog... ¡Mecachis!



domingo, 8 de enero de 2012

Lady Gaga, siempre una inspiración


Y es que la cantante de 25 años le dió su beso de año nuevo a un señor de 69 años. Que, para más morbo, tiene novia formal. 

Nosotros no tendremos la suerte de que nos toque besar al alcalde de una metrópolis y/o el poseedor de una fortuna totalmente obscena. Pero ojalá todos podamos repartir nuestros besos a aquellos caballeros que los necesiten.

Que esta imagen sea mi declaración de intenciones para este 2012.


sábado, 31 de diciembre de 2011

Balance de 2011: ¡mal! ¡Muy mal!

Hace un año proponía varias cosas a realizar durante el 2011. Echando la vista atrás me da vergüenza ver que no he hecho absolutamente nada.

Recapitulemos la lista:

Follar con un supermaduro
Probar con un negro
Participar en una orgía
Rodar una peli porno
Tener un perfil PRO
Contarlo

Lo más jodido es que esta lista ha tenido un efecto rebote bastante bestia. Como si de una maldición se tratara.

Por ejemplo, no sólo no he follado con nadie que se aproxime a doblarme en años sino que, al contrario, he rebajado la media de edad de mis amantes significativamente. A ojo, ya que a nadie le pido el DNI para calcular, creo que incluso se habría producido el desatino máximo de revolcarme de modo significativo con hombres por debajo de los cuarenta. Lo mismo aplica para la raza de mis conquistas.

Eso sí, las experiencias han sido tan cerdas y depravadas como de costumbre y por eso la nueva etapa de mi blog ha cambiado ligeramente de nombre. Pero mi sentido de la gerontofilia se mantiene, por supuesto.

Lo que me da más pena es haber incumplido la última: contarlo. Sobre todo porque el motivo principal del cierre del blog fue el miedo y eso no es plan. Especialmente si, además, te preocupan cosas que ni siquiera son reales. Creo que puedo sumar la paranoia a la lista de disfunciones mentales que atesoro...

Pero bueno, voy a retomar las cosas donde las dejé, así que a 2012 le pido exactamente lo mismo que pedía hace un año. Quizá me corte más en lo personal y me vuelva un poco más aséptico... pero quién sabe... Como dijo aquél, el sexo sólo es sucio si se hace bien. Así que algo me voy a manchar... supongo...

La inspiración para la nueva cabecera del blog


sábado, 30 de abril de 2011

Aquí te pillo, aquí te mato

Quien más quien menos, ha follado o ha sido follado en posturas poco honrosas o marcos surrealistas.


Hay veces que, como activo, la petada requiere de cortosiones extenuantes y de machacar los propios tendones buscando el apoyo donde sea para poder garantizar un bombeo sólido, consistente y, si se puede, placentero para las dos partes


Hay veces que, como pasivo, tienes que evitar peligros insospechados, como electrocutarte con el enchufe de la lamparilla de noche.


OK, un momento...


¿Bajo qué circunstancia se os ocurre retirar la mesita de noche para pegar el polvo? Y, en cualquier caso... ¿tan difícil era quitar la puta lamparita?

Si es que la polla tiene razones que la estética no entiende...


viernes, 29 de abril de 2011

Los pezones y Mr. Hyde

Lo mío con los pezones es de diván. 

Dentro de mis competencias de mamón emepedernido los pezones ocupan una categoría de honor. Son la delicatessen del chupeteo y la quintaesencia de la perversión freudiana.

Tener una polla metida en la boca me convierte en un maricón rotundo e innegable que goza de modo basto y explícito de su sexualidad. Siento si hiero sensibilidades con mi llaneza de lenguaje, pero para mí el sexo entre dos tíos no es natural. Pero es la perversión del acto sexual una parte importante de lo que me pone como una moto cuando follo.

Por su lado, usar la lengua para juguetear con un pezón ajeno desencadena toda una serie de mecanismos mentales que convierten mi condición de desviado sexual en una mera anécdota. Mi mamá a lo mejor me perdonaría si pudiera leer mi mente cuando felo a un señor. Pero seguramente caería fulminada si pudiera empatizar con mi estado si le chupara los pezones a ese mismo tipo.

Lo jodido es que generalmente es al revés. Quiero decir, que es el dueño de los pezones el que nota un gustito muy rico cuando tiene a alguien haciéndole un trabajo en las tetillas.

La mandíbula inferior proyectada hacia adelante. Los labios entreabiertos (unos morros estupendos, el cabrón). Los ojos cerrados y las mejillas con un hermoso rubor. No conforme con encenderme con esta posición de puro placer pezonero, el muy hijo de la gran puta encima exhibe una barba romana repuntada de canas y un pechazo de cagarse.

Nada que ver, por ejemplo, con esta pantomima de peli porno:


Bueno, pues no. Que me coman los pezones a mí me da un poco igual. Claro que está bien. Pero no deja de ser una zona más que chupetearme en la inmensidad de mi cuerpo chupable. Mi interruptor está más abajo.

A mí lo que me va es colgarme de un pezón. Obviamente, cuando coincido con un hombre de extrema sensibilidad en esa zona es un bingo sensacional. También sirven tíos que se han currado las tetillas hasta tener dos trozos de caucho a prueba de mordiscos. Por eso he acabado desarrollando un sexto sentido para los tíos con aberraciones de este calibre:



Al fin y al cabo, cuanto más consistente es el juguete, más recorrido tiene la rutina hedonista de mi lengua. Y sí, no lo voy a negar, más reminiscencias de la fase oral freudiana que tiene todo el asunto. Desviaciones...

Pero lo que suele desquiciar a mis amantes no es el hecho de follar con alguien que aparentemente no haya superado la fase del biberón. Lo complicado es que mi momento favorito para jugar a los bebés es fuera del acto sexual. En momentos valle, postcoitales o, directamente, cuando no hay ningún contexto sexual. Ha habido parejas que se han agobiado literalmente de mi alta voracidad sexual, confundiendo el lametón pezonil con un disparo de salido del enésimo polvo semanal. Otras, se han horrorizado por la regresión mental de un tiarrón como yo que, con el culo reventado y la polla en carne viva, se pone a succionar mamella como para pasar el rato.

Yo no sé si es grave o qué. Pero me lo paso muy bien, la verdad.






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