miércoles, 30 de junio de 2010

Adiós, Señor Presidente

Mi mito erótico futbolístico no era jugador.

Me puso desde el primer momento: de más joven, en mangas de camisa. La imagen del triunfador. Un tipo completamente distinto de presidente de club de futbol.

Me ha puesto hasta el final: fondón, en bañador o en calzoncillos. Cada vez más prepotente y con en el carácter reforzado por triunfos históricos.

Con él, rompieron el molde.

domingo, 27 de junio de 2010

offtopic pelirrojos: llegó el verano


Un nuevo caso de tío al que no miraría dos veces si no fuera por un argumento de peso: esa maravillosa mata rojiza que tiene entre las piernas. Me vuelve loco incluso viendo que se la recorta. Pero afortunadamente esa hermosa polla dura hace que la imagen sea perfecta


Reforzando poderosamente el conjunto: la barba. Este generoso chico es consciente de que nos decepciona no poder disfrutar de su vello especial en el pecho. Por eso nos lo vuelve a ofrecer en su cara. Posiblemente su madre le diga que le hace parecer mayor. Afortunadamente, las madres siempre tienen razón.


sábado, 26 de junio de 2010

World Wide

Estamos ya muy acostumbrados a esto de Internet. Tanto, que a veces pasamos por alto detalles tan tontos como que las famosas www significan "World Wide Web": una red tan grande como ancho es el mundo.

Gracias a esto, este blog lo está leyendo gente de sitios como Argentina o Chile, hermanados tanto en el idioma como en la pasión por los hombres maduros. También llega gente que no debe entender nada, pero a los que les deben gustar las fotos: norteamericanos, ingleses, franceses, japoneses... Luego están aquellos que abren esta ventana en un país donde el simple hecho de leerme les podría costar la vida: Egipto, Pakistán, Irán...

Todo esto resulta emocionante. Incluso le da cierta trascedencia a lo que escribo. Muy cutre y de un modo casi infantil. Pero cuando escribes en un blog hay egoismo y altruismo casi a partes iguales.

La verdad es que Internet es exhibicionista. Escribes tus experiencias y pensamientos más íntimos. Te escudas detrás de un seudónimo. Pero, cada vez más, la gente se ofrece más a sí misma sin tapujos en la red. El máximo exponente de eso es facebook, donde firmas con tu nombre y apellidos cada mensaje y cada foto que subes. No sólo eso, sino que invitas masivamente a tus amigos a través del correo electrónico y aceptas que tu información sea indexada en Google.

Mi referente de siempre han sido las páginas de contactos gay. Al principio, en IRC, era una auténtica rareza obtener la foto de alguien antes de conocerlo. Tu colega tenía que hacerse fotos, llevarlas a revelar y escanearlas. Por eso muchas fotos eran de viajes: totalmente inocentes para el encargado de la tienda de fotografías. Los depravados usaban la webcam. Tener webcam era prácticamente sinónimo de ser de esos que se hacía pajas delante de un desconocido.

Ahora, con los perfiles, es prácticamente imposible quedar con alguien si no les has mandado foto de TODO: si en tu perfil muestras la cara te pedirán el culo, la polla o ambos. Si sales abierto de patas enseñando el ojete ni siquiera te responderán "porque quieren ver la cara de la persona con la que hablan". La solución: reportajes integrales. Ahora es sumamente fácil hacerte las fotos más groseras desde la intimidad de tu cámara digital.

De esto no me preocupa el relax de valores que tenemos. Soy vicioso como el que más y no me asusta una polla. Pero sí que creo que hemos perdido el sentido del contexto: esas fotos en las que miras a cámara mientras te separas las nalgas las puede llegar a ver el hermano argentino, el exótico japonés y hasta un iraní perseguido. Pero es que también las puede ver tu vecino del quinto, tu compañero de curro o algún de tu familia, si se produce algún efecto rebote cósmico.

Yo me he encontrado con conocidos en sitios muy comprometidos. Algunas veces ha sido un detonante del morbo y otras veces ha sido un corte total. Pero estábamos en igualdad de condiciones: con una toalla enrollada en la cintura y una llave en la muñeca o saliendo del mismo cuarto oscuro. Pero al exponerte en Internet pierdes cualquier condición de igualdad. Este blog y tantos otros nos alimentamos de este tipo de fotografías. Incluso hay páginas que hacen de ello su leit motiv y muestran gente corriente.

A veces me pregunto si la gente es consciente de verdad de lo que publica de un modo tan abierto. Me ha pasado incluso con amigos reales. Los conoces, sabes que son gays y hasta has estado con sus novios. Pero no necesito verlos desnudos en una página de perfiles. Ni tener un documento gráfico de que prefieren el rol pasivo. Ha habido veces que incluso he podido comprobar sus tendencias masoquitas. Como dirían: "demasiada información". Más aún sin haberla pedido.

Foto1
Ah, mira. Pepe tiene un perfil, jeje. Vamos a echar un ojo a ver...

Foto 2
Uy, ¿será él? ¿Se le habrá colado esta foto?

Foto3

Ah, pues sí que es él, sí...

Foto4
...y parece que lo que lo único que se le cuela son los rabos. Por arriba y por abajo...

Foto5
"Pareja de Barcelona busca tercero de buen rollo para amistad"... Ah, vale... Si no me ha comido la polla aún será porque sólo somos... compañeros de curro, ¿no?

¿Qué os parece a vosotros? ¿Tenéis perfiles de contactos? ¿Qué tipo de fotos ponéis?

domingo, 20 de junio de 2010

Rimming: tengo un interruptor en el ano

Me vuelve loco que me coman el culo.



Es algo que me pone en un estado totalmente perro y muy salido. Es el interruptor que consigue mi sumisión y entrega absoluta.

Como ya he comentado, no creo en que los roles estén repartidos antes de empezar a jugar. Pero no es menos cierto que no puedo resistir con dignidad que un macho grande y peludo me separe las nalgas con sus sucias manos y me abra el ojete a lametazos. Menos aún si además me lo hace trizas con su barba.

Es imposible mantener el rictus de masculinidad en esta situación. Tampoco digo que sea algo femenino. Pero creo que es la práctica en la que más estás a la merced del otro. 

Yo he llegado a correrme solamente con una buena comida de culo. Sólo me ha pasado con un hombre, muy concreto y especial. No sólo era una cuestión técnica. Conseguía llevarme a un estado mental de placer absoluto. Seguro que si me veis los que no os gustan los chicos con pluma os habríais asustado. Pero en el sexo la deshinibición lo es todo.

Lo recuerdo con un poderoso sentimiento de morbo. Mi culo abierto en canal: las nalgas separadas al máximo, mi agujero dilatado hasta casi darse la vuelta como un calcetín y un frío intenso debido al contacto de la saliva de mi macho con el aire. Su mentón barbudo, acuchillando mi tierna piel en cada movimiento. Y, resultado de ese cosquilleo en lo más hondo de mi culo, un estremecimiento en esa zona que mantiene mi polla erecta, dura como una piedra. Al final: del cosquilleo surge un orgasmo lento y arrítmico. Me corro: el semen sale lentamente de la punta de mi polla. Es una reacción física. Sé que no me sentiré saciado y pediré a mi macho que me folle brutalmente en unos minutos. Pero es TAN inevitable correrme ya...

miércoles, 16 de junio de 2010

En el asiento de atrás

Que te follen en un coche es una de las cosas más sórdidas que hay. Por eso me gusta tanto. Tiene ingredientes únicos para convertirlo en una experiencia entre humillante y excitante:

El motivo

Te suelen follar en el coche cuando no queda más remedio. No hay casa. No hay apartamento por horas. No hay sauna. Es como follarte en una zona de cruising pero con el “agravante” de que mejor si no nos ve nadie. Barato y escondido. A un paso de la vergüenza y la culpa.


El entorno

El sitio donde se deja el coche es, en sí mismo, lo más cutre que se pueda. Suele ser un sitio donde a nadie se le ocurriría pasar. A veces es un follódromo donde los coches aparcan a una distancia prudencial los unos de los otros y ves que todos están al lío con las ventanillas cubiertas de vaho. Muy triste pero muy vicioso.


Lo incómodo

Depende del coche. Pero, en general, el habitáculo es pequeño y lleno de obstáculos, como la infame palanca de cambios. Si alguien consigue meterte la polla por el culo y mover las caderas en un sitio así es que tiene MUCHAS ganas de follarte.


La higiene

Prepárate a oler a macho durante todo el trayecto de vuelta a casa. Un par de kleenex no solucionarán el sudor de haber estado haciendo ejercicio en un sitio tan mal ventilado. En este caso “sexo seguro” significa que el semen caerá dentro del condón, no en la tapicería.


El antes y el después

Un coche sigue siendo un coche. Aunque lo uses para el vicio más sucio. Sabes que cuando te bajes alguien se subirá: esposa, hijos, compañeros de trabajo… El coche no es un sitio anónimo como un hotel o una sauna, donde tu perversión queda atrás flotando en el aire como un fantasma. Tampoco es un sitio íntimo como el dormitorio, donde cada uno es amo y señor de su espacio. El coche es social y se comparte. Donde tú te corriste anoche se sentará alguien mañana.

Ahora que lo pienso… Que te follen en un coche es una de las cosas más bonitas que hay. Una muestra de confianza sin igual. Algo precioso.

martes, 15 de junio de 2010

WTF?

Navegar por Internet viendo fotos de hombre da sustos. La gente no suele ser consciente de lo rápido que se propagan las fotos por la red. Mucho más si salen hombres desnudos.

Es curioso ver expuesta la intimidad de la gente. No me refiero a sus cuerpos desnudos, sino a sus hogares o detalles de su vida privada. A veces resultan excitantes pero, en la mayoría de casos, hay detalles en una foto que arruinan cualquier posible morbo.

Por ejemplo... ¿quién follaría con un tío que hace este tipo de cosas?

lunes, 14 de junio de 2010

Japoneses: ¿realidad o ficción?

Nunca he sido fetichista de una raza en concreto. No me dicen nada especial los negros, ni los latinos, ni los asiáticos. Por lo menos ni más ni menos unos que otros. Siempre que cumplan alguno de mis fetichismos me dan igual de morbo sean de donde sean.

Sí que es verdad que hay estereotipos raciales más alejados de mis fantasías. El de asiático imberbe y aniñado es uno de ellos. Pero siempre hay alguien dispuesto a ampliar tus horizontes:



Gengoroh Tagame es un dibujante japonés. Sus dibujos son como bombas. Contienen la mayoría de etiquetas que podéis ver en este blog: cachas peludos, barbas, bigotes…



… ¡y sadomasoquismo!

Siguiendo a este autor tuve que cambiar mi concepto de los japoneses en particular y de los asiáticos en general.

También me atreví a ir un poco más allá en mi concepto de la sumisión y el masoquismo. Si me excitaban tanto escenas tan explícitas por algo sería.

 
Poco a poco fui construyendo mi propio arquetipo. Fui víctima de otro tipo de prejuicios. En mi mente, los ositos japoneses escalaron posiciones en la escala de vicio. Incluso la personalidad dominante y extremadamente formal que siempre se asocia con los japoneses parecía encajar en mi fantasía.

Yo estaba muy satisfecho con mi ilusión. No concebía que el loco mundo del manga erótico tuviera un hueco en el mundo real. Me conformaba con soñar que un señor feudal de pecho anchísimo y peludísimo reclamaba su derecho sobre mí y me raptaba, me ataba y me violaba repetidas veces.


Lo malo es que llegó el día en que supe que existían hombres como éste:


Y son de verdad. Y están ahí. En la calle.
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